
El calvario de una madre de familia y su menopausia.
Al igual que 13 millones de mujeres en Francia, Marina está atravesando la menopausia con su conjunto de síntomas invisibles pero muy molestos: sofocos, sudores nocturnos, trastornos del sueño e irritabilidad.
Estos síntomas, a menudo minimizados, afectan profundamente a su vida familiar, social y profesional.
Y, al igual que ella, muchas mujeres deben lidiar con esta transformación sin una solución realmente adecuada, en un mundo que aún no presta suficiente atención a sus necesidades.

Cuando el amor se convierte en motor de la innovación.
Fue al ver a su madre sufrir en silencio cuando Thaddée tuvo una revelación.
Durante una cena, otro sofoco más obligó a Marina a levantarse de la mesa. Ese momento, tan trivial como conmovedor, fue el punto de partida de un compromiso personal: ayudar a su madre a recuperar una vida cómoda, sin hormonas, sin riesgos, sin concesiones.
Al escucharla, comprendió hasta qué punto los síntomas son agobiantes: ni siquiera por la noche la dejan en paz.

¿Te apetece volver a pasar por 10 años de hormonas? ¡No, gracias!
Durante años, la única solución que ofrecían los profesionales sanitarios era la terapia hormonal sustitutiva (THS).
Aunque puede funcionar para algunas personas, sigue siendo una decisión delicada:
- Aumenta el riesgo de cáncer de mama y de ovario¹
- A menudo implica varios años de tratamiento continuo
- No es adecuado para todas las mujeres, ya que cada cuerpo reacciona de forma diferente a la administración de hormonas
Hoy en día, más del 90 % de las mujeres menopáusicas deciden no seguir este tratamiento². Entonces, ¿qué opciones les quedan?
¹ Fuente: Instituto Nacional del Cáncer
² Encuesta del Inserm sobre la menopausia y los tratamientos hormonales, 2022

De cubitos de hielo derretidos a una solución portátil, segura e instantánea.
Como mucha gente, Marina utilizaba cubitos de hielo para calmar sus ataques: un método anticuado, pero eficaz en ese momento.
Y también:
- Mojada, incómoda y restrictiva
- Imposible de usar en reuniones, durante los desplazamientos o por la noche
- Lejos de ser una solución sostenible o viable
Ahí es donde surgió la idea de Héra: ofrecer una alternativa tecnológica, sin hormonas, para aliviar al instante los sofocos, con un dispositivo sencillo, eficaz y creado con cariño.
Una solución inspirada en las mujeres, probada con ellas y diseñada para devolverles el control y la serenidad.