Entender la menopausia y sus efectos

Menopausia: ¡Ayuda, tengo sofocos!

Menopausia: ¡Ayuda, tengo sofocos!

 

En el amplio ámbito de la salud femenina, hay un trastorno muy conocido que suele afectar a la calidad de vida de las mujeres: los sofocos.

Asociados principalmente a lamenopausia, estos repentinos subidones de calor alteran la vida cotidiana de 8 millones de francesas durante una media de 7 años.

Profundicemos en este tema, analicemos sus posibles causas y exploremos las diversas formas de controlarlos. 

¿Qué son los sofocos?

Lamenopausiaprovocauna disminución de los nivelesde estrógenos, lo que altera la regulación de la temperatura corporal y genera sofocos que pueden aparecer ya en lapremenopausiaypersistir enla posmenopausia.

Los sofocos se caracterizan por un aumento repentino de la temperatura en la cara, el cuello y el tórax, acompañado de sudoración y enrojecimiento. Se producen de forma impredecible entre 1 y 15 veces al día en las mujeres afectadas, lo que altera su vida cotidiana durante lamenopausia, lapremenopausiaeincluso laposmenopausia, con variaciones en su frecuencia e intensidad. 

 

¿Cómo se reconocen los sofocos?

Estos episodios se deben a la dilatación de los pequeños vasos sanguíneos como consecuencia deldesequilibrio hormonaldela menopausia, lo que provoca una sensación repentina de calor intenso. A menudo van acompañados de enrojecimiento, sudoración excesiva, palpitaciones cardíacas y escalofríos, y pueden incluso provocar mareos. Su aparición nocturna, conocidacomo «sudores nocturnos»,perturbael sueño, provocando fatiga e irritabilidad, y su intensidad varía de una persona a otra. 


Adaptar la rutina diaria para controlar los ataques de ansiedad

  • Cambiar el estilo de vida: El consumo de alcohol, tabaco, alimentos picantes y medicamentos también puede provocar sofocos como respuesta a diversos estímulos. Hacer deporte

  • Cómo controlar el estrés: Practica ejercicios de relajación, como la meditación, para reducir el estrés y la ansiedad, lo que ayudará a aliviar los sofocos.
  • Hidrátate a diario: bebe pequeños sorbos de agua helada en cuanto notes un sofoco para aliviar los síntomas.
  • Practicar deporte—como caminar, montar en bicicleta o correr— podría ayudar a regular las hormonas y, por lo tanto, a reducir los sofocos. Las actividades deportivas más suaves, como el yoga, por ejemplo, podrían reducir la aparición de sofocos. 


El dispositivo Athana, la innovación francesa que alivia los sofocos

El dispositivo Athana se coloca sobre el pecho

El dispositivo Athanaesun «cubito electrónico» portátil que alivia los sofocos en cuestión de segundos; utiliza lacrioterapia, una terapia natural basada en el frío.

Basta con encender el aparato y aplicar la parte fría en la nuca, el pecho o las muñecas para sentir cómo el frío alivia los sofocos.

Durante un sofoco, la temperatura cutánea aumenta debido a un desequilibrio hormonal. Para contrarrestar este fenómeno, el dispositivo Athana emite ondas de frío de entre 5 y 10 °C sobre las zonas termosensibles del cuerpo.

En cuestión de segundos, la temperatura cutánea desciende, el enrojecimiento desaparece y el sudor cesa. 


  • Sin medicamentos ni tratamientos hormonales

Athana utiliza la crioterapia, el bienestar a través del frío. Una alternativa natural, sin productos químicos y sin olor.

  • En cualquier lugar y en cualquier momento

Ya sea en la oficina, en casa o al aire libre, utiliza Athana para aliviar tus sofocos diarios.

  • Gran autonomía

El dispositivo funciona con batería; 40 minutos de carga permiten aliviar 20 sofocos.

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