Una vez que la menopausia está establecida, hablamos del periodo de posmenopausia. Esta nueva fase conlleva transformaciones tanto a nivel físico como mental.
Es la oportunidad de dar un paso atrás y comprender mejor esta etapa de su vida para vivir la posmenopausia con total tranquilidad. La posmenopausia corresponde al periodo que sigue a la menopausia: es decir, un año después de la última regla.
Ciertos síntomas disminuyen poco a poco e incluso desaparecen por completo. Desafortunadamente, algunos efectos, como por ejemplo la sequedad vaginal y la fragilidad ósea, pueden ser permanentes.

¿Cuáles son los impactos de esta fase y cómo gestionarlos?
El periodo posterior a la menopausia puede traer diversos cambios y desafíos importantes a nivel de la fisiología y la condición física:


La fragilidad ósea
Uno de estos desafíos mayores es la aparición de la fragilidad ósea, la osteoporosis, una afección que afecta a cerca de una de cada tres mujeres después de la menopausia. Durante este periodo, los niveles de hormonas, especialmente los estrógenos, disminuyen, lo que altera la capacidad de las células óseas para regenerar el tejido óseo dañado.
Este fenómeno provoca una disminución rápida de la densidad ósea, aumentando así la vulnerabilidad a las fracturas.
Afortunadamente, es posible prevenir la osteoporosis adoptando una alimentación rica en calcio, incluyendo productos lácteos en su dieta. También es esencial mantener niveles adecuados de vitamina D, ya que favorece la absorción del calcio y su fijación en los huesos.
El sistema cardiovascular
El sistema cardiovascular también sufre modificaciones significativas, ya que los estrógenos dejan de proporcionar la protección previa contra la acumulación de placa en las arterias. Mantener su salud cardiovascular requiere, por tanto, ejercicio físico regular. Además, una alimentación rica en omega-3, presentes sobre todo en los pescados grasos, los frutos secos, así como en los aceites de colza y linaza, puede contribuir a reducir los riesgos de problemas cardiovasculares.

Los problemas urogenitales
Por otro lado, pueden manifestarse problemas urogenitales después de la menopausia. La gimnasia perineal es muy recomendable para prevenir estas molestias. El periné es un grupo de músculos esenciales para el soporte del aparato urogenital, y su fortalecimiento puede ayudar a evitar estos trastornos. Usted puede realizar ejercicios de fortalecimiento del periné en casa, utilizando dispositivos especialmente diseñados para este fin.

El aumento de peso
Por último, la problemática del aumento de peso surge frecuentemente en esta etapa de la vida, principalmente debido a la disminución de los niveles de estrógenos. El aumento de peso tiende a concentrarse alrededor de la región abdominal.
Para evitar esto, es crucial mantener una alimentación equilibrada y permanecer físicamente activa.

En resumen, el periodo de posmenopausia conlleva desafíos importantes, pero al adoptar medidas preventivas adecuadas, es posible atenuar los efectos negativos sobre la salud ósea, el peso, el sistema cardiovascular, la piel y el bienestar urogenital. Tómese el tiempo para comprender estos cambios e incorpore hábitos de vida saludables para atravesar la posmenopausia con serenidad.
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